Carta a papá.

Hola Papá!:

Hoy quisiera contarte algo. Algo sobre aquella persona que conociste en el 2002. Y que por aquel entonces era el chico con el que salía.

Sé que no lo trataste mucho. Las circunstancias no lo permitieron. Tres años después me casé con él. Y ahora estoy en proceso de divorcio.

No quiero que estés triste, papá. Sabes que soy una persona fuerte. Lo supiste aquella vez que me empeñé en estudiar la carrera de trabajo social, recuerdas?

Me pasé dos días llorando porque quería irme a estudiar fuera, porque quería poder tener conocimientos de primera mano sobre las asignaturas de las cuales había tenido acceso unos meses antes. Estaba ilusionada, papá.

El año que la terminé tú estabas ingresado en el hospital, bastante sedado. Fue en el mes de junio. Y  la aprobé con una buena media… recuerdo que te dije: papá, terminé la carrera. Y tú fijaste la mirada en mi, agarraste mi mano con toda la fuerza que podías, y esbozaste una sonrisa.

Quince días después te fuiste al cielo, dónde estás ahora, sabiendo de este escrito, por el que te pido que seas fuerte.

Las cosas no han sido lo que parecían. La cultura, la educación y costumbres de cada uno de nosotros y nuestra personalidad han sido y son tan diferentes que esto no ha permitido que tuviera un matrimonio feliz.

Es por esto que en breve seré una mujer divorciada. Sí, papa. Como muchas mujeres de este país. Con una hija preciosa a la no has tenido oportunidad de conocer. O quizás desde ahí arriba sí la hayas conocido ya. A mi hija siempre le digo que nuestros seres queridos nos ven desde el cielo, que el abuelo José Luis nos ve todos los días. Estoy segura de que lo haces.

Se fuerte, papá, por favor. Este trance es duro, no lo voy a negar, pero ten presente que acabará más pronto de lo que crees. Volveré a ser feliz, como antes, o mucho más, porque tu nieta Nerea me ha cambiado la vida a mejor. Es un sol de niña, que te voy a contar. Amor de madre.

Sólo te pido que el día que me concedan el divorcio estés atento a mi señal, como cuando tú estabas en el hospital. Cogiendo mi mano y dedicándome una sonrisa.  Yo haré lo mismo.

Te tengo presente cada día, papá. Te recuerdo.

Un abrazo enorme de tu hija Eva que te quiere.

 

By equints (03/11/2015)

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